Nosotros somos una pareja (Cris y Javi), asidua a la casa del plomo, que cuando podemos nos escapamos de la rutina diaria a ese paraíso llamado cabo de gata. Hemos recorrido diferentes alojamientos, y la verdad que este parque natural cuenta con enclaves muy bonitos, pero la casa de la Cala del Plomo es diferente, única....... Hemos disfrutado cada uno de los desayunos en una terraza donde casi tocas el mar con la mano, (literalmente la casa está a 150 pasos de la pequeña y acogedora cala). Desde aquí solemos hacer alguna excursión, la fija es un paseo a la cala de enmedio, otro placer oculto que nos sigue sorprendiendo, y otras veces nos dirigimos monte a través a la cala de San Pedro. Tanto a Cris como a mí, nos gusta coger el kayak dirección cala del Puente hasta la cala de San Pedro y sobrecogernos con sus claros fondos marinos, las altas piedras que nacen del agua y las cuevas formadas por los incansables golpes de las olas.... Solemos ir en invierno, así que las noches las pasamos junto a la chimenea.....
La verdad, le tenemos bastante envidia a Francis.